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Tecnología Deepfake: Riesgos y defensas en el sector financiero

Tecnología Deepfake: Riesgos y defensas en el sector financiero

08/01/2026
Giovanni Medeiros
Tecnología Deepfake: Riesgos y defensas en el sector financiero

La irrupción de la inteligencia artificial ha traído consigo avances increíbles, pero también nuevas amenazas emergentes que ponen en jaque la integridad de los sistemas financieros.

Los deepfakes, medios sintéticos capaces de imitar con precisión la imagen, la voz y los gestos de personas reales, han evolucionado tan rápido que las instituciones se enfrentan a un escenario de riesgo inaudito.

El origen y evolución de los deepfakes

Los deepfakes surgieron a fines de la década pasada como curiosidades académicas, pero pronto se convirtieron en herramientas de manipulación masiva. La confluencia de redes neuronales generativas y el abaratamiento del cómputo ha permitido progresos constantes.

Hoy, cualquier actor malicioso puede crear una suplantación de identidad convincente con software de código abierto. En el sector financiero, suplantar a ejecutivos y clientes ya es una forma habitual de fraude sofisticado.

Impacto económico y estadísticas alarmantes

Las cifras no dejan lugar a dudas: los intentos de fraude con deepfakes han crecido de forma exponencial y las pérdidas asociadas son millonarias.

Solo en Norteamérica, el fraude deepfake creció un 1,740% de 2022 a 2023 y se prevé que estas cifras sigan disparándose.

El 13% de las compañías financieras reportó pérdidas de hasta el 20% de sus ingresos debido a suplantaciones sintéticas, y 1 de cada 20 intentos de verificación resultó fraudulentos en 2024.

Vectores de ataque y tipologías comunes

Los delincuentes emplean múltiples caminos para vulnerar sistemas y corazón de las instituciones:

  • Impersonación de ejecutivos (CEO/CFO Fraud): videollamadas deepfake para ordenar transferencias millonarias.
  • Ataques a centros de atención al cliente: clonación de voz para acceso ilícito a cuentas bancarias.
  • Onboarding remoto fraudulento: deepfakes de fotos y videos para evadir biometría.
  • Manipulación del mercado: difusión de noticias falsas en video para influir en precios de acciones.
  • Infiltración laboral: identidades deepfake para acceder a puestos sensibles en ciberseguridad.

Un ejemplo paradigmático ocurrió en 2024, cuando empleados transfirieron US$25 millones tras confirmar órdenes en una llamada donde supuestos ejecutivos eran meras simulaciones sintéticas.

Vulnerabilidades específicas del sector financiero

La confianza es el pilar de la relación cliente-institución. La transición masiva a canales digitales ha ampliado la superficie de ataque, especialmente en procesos de onboarding remoto.

Las plataformas abiertas y la falta de controles robustos de identidad convierten a la banca digital en un blanco apetecible para actores maliciosos que buscan explotar grietas tecnológicas y humanas.

Retos regulatorios y acciones de supervisión

Los reguladores han reaccionado con alertas y guías específicas:

  • FinCEN emitió en noviembre de 2024 la alerta FIN-2024-DEEPFAKEFRAUD, orientando a bancos sobre red flags específicos y reportes de incidentes.
  • FS-ISAC publicó una taxonomía detallada de riesgos y controles frente a deepfakes.
  • Requisitos de gobernanza de IA y due diligence reforzada para terceros proveedores.

Estas acciones buscan crear un marco común para identificar tempranamente fraudes sintéticos y garantizar la integridad de los procesos financieros.

Daños no financieros: reputación y riesgos legales

Más allá de las pérdidas económicas, los deepfakes erosionan la confianza pública en las marcas y generan crisis reputacionales difíciles de revertir.

Contratar a un individuo simulado mediante un deepfake puede conllevar violaciones legales graves y sanciones regulatorias, poniendo en riesgo la solvencia legal de las instituciones.

Estrategias de defensa y tecnologías emergentes

Para responder a estas amenazas, las entidades financieras implementan soluciones avanzadas:

  • Detección en tiempo real de deepfakes con plataformas de IA especializada.
  • Biometría robusta y verificación activa: pruebas de vida faciales y de voz con análisis tridimensional de rasgos.
  • Infraestructura de confianza digital: autenticación multifactor continua y redundante.
  • Cultura organizacional de vigilancia: formación constante de empleados y clientes.

La integración de machine learning en sistemas antifraude tradicionales permite identificar patrones anómalos de comportamiento y detener ataques antes de que ocurran.

Mirando hacia el futuro: colaboración y resiliencia

La velocidad de evolución de los deepfakes supera los ritmos de adaptación tradicionales. Su accesibilidad creciente democratiza el delito cibernético, impactando a grandes y pequeñas instituciones.

Solo una respuesta colectiva garantizará un avance sostenible: intercambio de inteligencia, alianzas público-privadas, estándares compartidos de detección y supervisión constante de proveedores.

La batalla contra los deepfakes en el sector financiero no es opcional: es una misión conjunta por la seguridad y la confianza de clientes, accionistas y sociedad. Implementar estrategias de defensa globales y fomentar una cultura de alerta permanente permitirá no solo mitigar riesgos, sino también fortalecer la resiliencia frente a amenazas futuras. Cada institución tiene la responsabilidad de adaptarse sin demora, protegiendo el motor que mueve nuestra economía: la confianza.

Giovanni Medeiros

Sobre el Autor: Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros es analista de finanzas personales y creador de contenido. Sus artículos están orientados a facilitar la gestión del dinero, el control de gastos y la toma de decisiones financieras responsables en el día a día.