El Retorno Social de la Inversión (SROI o RSI) ha emergido como una herramienta esencial para quienes buscan ir más allá del beneficio financiero y desean comprender el verdadero valor extra-financiero de sus iniciativas.
Esta metodología se centra en traducir impactos sociales y ambientales a una métrica monetaria, permitiendo una visión holística de proyectos y programas. En un mundo donde las decisiones se guían tanto por la rentabilidad como por la responsabilidad, el SROI aporta claridad y credibilidad.
El SROI se define como un método para medir resultados no reflejados en los estados financieros tradicionales. Incluye impactos sociales, ambientales y económicos, asignándoles un valor monetario para compararlos con los recursos invertidos.
Su innovación radica en ampliar el análisis costo-beneficio mediante contabilidad social y ambiental, capturando indicadores con o sin valor de mercado. Se aplica en organizaciones públicas, privadas, ONG y proyectos comunitarios para:
Adoptar el SROI representa un paso trascendental en la gestión de proyectos con propósito. Entre sus principales ventajas destacan:
Este enfoque supera las limitaciones de los KPIs cualitativos de frameworks como ESG o GRI, ya que traduce beneficios sociales y ambientales en datos cuantificables.
El proceso del SROI sigue un marco estructurado e inclusivo. Cada etapa se guía por principios de transparencia y participación:
Para ilustrar la estructura de medición, presentamos a continuación una tabla simplificada:
Una vez valorados en euros, se calcula la ratio SROI:
SROI = (Valor total de impactos netos) / Inversión invertida
Por ejemplo, un SROI de 3:1 indica que por cada euro invertido se generan tres euros de valor social.
El SROI ha sido implementado con éxito en situaciones muy diversas. Veamos algunos ejemplos:
Estos casos evidencian cómo el SROI no solo cuantifica impactos, sino que guía la mejora continua de proyectos y facilita comparaciones objetivas.
Si bien el SROI aporta valor, requiere cumplir ciertos requisitos para garantizar su credibilidad:
Es clave disponer de datos sólidos y verificables, así como realizar estimaciones rigurosas de atribución y deadweight. El ratio obtenido no debe considerarse un fin en sí mismo, sino una herramienta narrativa para comunicar progresos y oportunidades de mejora.
Los principios centrales establecidos por SROI Network y New Economics Foundation recomiendan:
De cara a 2025 y más allá, el SROI se integra cada vez más con estándares ASG y estrategias de sostenibilidad corporativa. La digitalización y el uso de herramientas de monetización avanzadas permiten automatizar parte del proceso y mejorar la precisión.
Además, la creciente demanda de transparencia por parte de inversores y consumidores impulsa a las organizaciones a adoptar el SROI como un estándar global de medición de impacto.
El Retorno Social de la Inversión representa un cambio de paradigma: de medir solo beneficios económicos a comprender el valor total generado por nuestras acciones.
Adoptar el SROI no solo fortalece la rendición de cuentas, sino que inspira una gestión más consciente y responsable. Los resultados financieros importan, pero el bienestar social y ambiental es la verdadera medida del éxito duradero.
Referencias